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. BAVIERA, LOS CASTILLOS DE LA LOCURA

July 18th, 2007 by admin

Nó vivió muchos años Ludwig de Baviera, llamado el  rey loco. Nació en 1846 y  partió en ese viaje que no tiene regreso en 1886. Jamás imaginó que, casi a un sujlo de su muerte, Luchino Visconti haría con su vida una película inolvidable. Ludwig amaba dos cosas: el arte y los castillos. Aquellos que hizo construir en Baviera son el legado de sus pasumes y, sobre todo, de sus sueños. Sueños enmarcados por la música de Wagner.

Alto, erguido, a medio camino  entre la figura del romántico por antonomasia y aquella que calza la aureola mórbida de la locura, Ludwíg II tuvo la sensibilidad casi enfermiza de los artistas que no logran plasmar en una obra total los vuelos de su fantasía. Baviera, en el sur de Alemania —hoy es uno de los 16 estados federales de la ex Alemania Occidental— pintó en el rey sueños de creación, no de guerra. Construyó el Castillo de Neuchwanstein (foto), por cuyos salones pasea aún el fantasma de Richard Wagner, su amigo y confidente en una etapa. Juntó una pinacoteca y fas fuentes alegraron otro castillo: el de ünderhof. En 1886 fue depuesto por loco.

Baviera